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Las fuerzas climáticas que hemos dejado sueltas son realmente enormes. Pero será maravilloso contemplar el mundo que construimos a medida que avanzamos hacia este desafío. ¡Es nuestra oportunidad para juntarnos y lograr la diferencia, “pero debemos empezar a actuar ahora”!
Eva Torriente Díaz
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Eva Torriente Díaz
Sobre el calentamiento global
EE.UU. / Medio Ambiente – Calentamiento global es el término usado para describir un incremento gradual en las temperaturas promedio de la atmósfera de la Tierra y sus océanos, un cambio que trastornará el clima de la Tierra para siempre.
Si bien muchos interpretan los efectos del calentamiento global como más sustanciales y más acelerados que otros, el consenso existente entre los científicos sobre los cambios climáticos asociados al calentamiento global son que la temperatura promedio de la Tierra ha subido entre 0,4° y 0,8°C en los últimos 100 años. Se cree que los mayores volúmenes de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero liberados por la quema de combustibles fósiles, deforestación, agricultura y otras actividades humanas son las principales fuentes de calentamiento global que ha tenido lugar en los últimos 50 años.
Recientemente, científicos de muchas partes del mundo dedicados a la investigación sobre el calentamiento global han hecho predicciones en el sentido que las temperaturas promedio a nivel global aumentarán entre 1,4° y 5,8°C para el año 2100.
Los cambios resultantes del calentamiento global pueden incluir el incremento en el nivel de los mares producido por el derretimiento de los casquetes polares, como también un aumento en la frecuencia y gravedad de tormentas y otros fenómenos climáticos severos.
La Tierra está naturalmente aislada por un delicado equilibrio de gases que mantienen el calor (o de "efecto invernadero") en la atmósfera. Cuando el sol brilla sobre la Tierra, algo de ese calor es absorbido, manteniendo a la Tierra lo suficientemente caliente para mantener la vida.
El problema radical en que durante el siglo pasado, nosotros, los seres humanos hemos estado liberando más y más dióxido de carbono y otros gases atrapadores de calor a la atmósfera cada vez que quemamos combustibles y destruimos los bosques. Estos gases adicionales han trastornado el equilibrio natural de nuestra atmósfera, acumulando más calor de lo saludable para la Tierra.
El resultado es calentamiento global provocado por el hombre, lo que acarrea severas amenazas que van desde el incremento en las inundaciones a la propagación de enfermedades y la destrucción de la agricultura en muchas partes del planeta.
Los científicos nos dicen que es urgente detener el calentamiento global –tenemos sólo unos pocos años para detener el incremento de la emisión de gases de efecto invernadero para poder evitar los efectos más devastadores–. La buena noticia es que podemos lograr la reducción de emisiones de gases mediante políticas nacionales efectivas y tratados internacionales. Debemos insistir en que las industrias y los gobiernos reúnan a individuos en todo el mundo para lograr incrementar la eficiencia energética, para que se adopten energías renovables de forma masiva, y comprometerse con detener el cambio climático. El éxito es posible, pero necesitamos su ayuda.
No hay desafío humano con tanto potencial aglutinador como la crisis del clima. Nuestra energía para inventar y construir ha significado avances extraordinarios y grandes promesas tecnológicas. También ha tenido consecuencias graves y no deseadas. Y al menos que enfrentemos la crisis climática con ingenio, resolución y mucho sentido de urgencia, mucho de lo nos es familiar en el mundo empezará a desmoronarse delante de nuestros ojos.
Las señales de alerta se pueden ver claramente. Los 10 años más calientes de que se tenga registro han ocurrido todos desde 1990. Los glaciares de montaña desaparecen en todos los continentes y el hielo de los mares se está derritiendo. Los mares han empezado a mostrar un lenta pero amenazador incremento en sus niveles.
A menudo la ciencia tras el calentamiento global es descrita como enormemente compleja, pero parte de ella es bastante simple. Empieza con un rayo de luz que cruza el espacio desde el impresionante infierno de nuestro sol. Ese rayo de sol entrega energía a la tierra, dándonos luz y calor y vida.
Dado que parte de esta energía es irradiada de vuelta en forma de calor, una porción es absorbida por un delicado equilibrio de gases atrapadores de calor (o de "efecto invernadero") en la atmósfera, que crean una capa de aislación. Sin el control de temperatura de este efecto invernadero, la temperatura promedio de la tierra sería de 0°F (-18°C), una temperatura tan baja que la Tierra se congelaría y no sería capaz de sostener la vida humana tal como la conocemos.
El más abundante de los gases de efecto invernadero es el vapour de agua. Adicionalmente, también hay otros poderosos gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2), el metano y el óxido de nitrógeno. Cada uno de ellos es una parte natural del ciclo sin fin de vida, muerte y descomposición en la Tierra.
Pero desde que partió la Revolución Industrial los humanos hemos estado bombeando más o más de estos y otros gases de efecto invernadero. Los científicos son claros en esto: las actividades humanas están contribuyendo al calentamiento global al agregar grandes cantidades de gases atrapadores de calor a la atmósfera. El uso de combustible fósiles es la mayor fuente de estos gases.
Cada vez que manejamos un auto, usamos electricidad producida por generadoras a carbón o calefaccionamos nuestros hogares con petróleo o gas natural, liberamos dióxido de carbono y otros gases atrapadores de calor a la atmósfera. La segunda fuente más importante de gases de efecto invernadero se relaciona con la deforestación, principalmente en los trópicos, como también otros cambios en el uso de suelo.
Pero podemos mirar incluso más atrás. Si perforamos el glaciar más profundo podemos medir el CO2 muy atrás en el tiempo. Y esta biblioteca de hielo muestra más dióxido de carbono en la atmósfera que en cualquier otro momento en los últimos 650.000 años.
Como resultado de la acumulación de gases, la temperatura ha empezado a subir. Durante nuestras vidas, los adultos de hoy en día, ya hemos sentido el incremento de la temperatura global promedio en más de un grado Fahrenheit entero (0,8°C)
El incremento en las temperaturas implica serias amenazas a un sistema global cuyo equilibrio es extremadamente delicado:
· Incremento en los niveles de los mares, lo que conlleva mayor erosión en las áreas costeras, inundaciones durante las tormentas e inundaciones permanentes.
· Mayores sequías y mayor incidencia de incendios descontrolados.
· Mayor presión en muchas áreas forestales, pantanos, regiones alpinas y otros ecosistemas naturales.
· Impacto en la salud humana por la propagación de enfermedades a través de mosquitos y otros insectos y roedores propagadores de enfermedades en áreas geográficas más grandes.
· Trastornos en la agricultura en algunas partes del mundo a causa del aumento de la temperatura, problemas de agua e incremento en el nivel de los mares en áreas bajas como Bangladesh o el delta del Mississippi.
Otros impactos proyectados incluyen el aumento en la intensidad de los huracanes, la desestabilización de la capa de hielo de Groenlandia y del Oeste de la Antártica por un largo período, causando un mayor incremento en el nivel del mar; la acidificación de los océanos, y una tasa creciente de especies en extinción. Maravillas tales como la Gran Barrera de Coral y el Amazonas pueden colapsar bajo el influjo de sólo un par de grados extra. Y miles de millones de personas pueden verse forzadas a abandonar sus hogares a medida que cambia el clima, creando aún más inestabilidad política y económica.
Un estudio dirigido por el distinguido economista británico Sir Nicholas Stern, sugiere que en un escenario de seguir haciendo negocios como siempre, el cambio climático podría disminuir la actividad económica global en un rango de entre 5 a 20%, pero más cercano al margen más grande de este rango. Visualicemos Gran Depresión o Guerra Mundial.
Podemos –y debemos– actuar de manera urgente si queremos limitar y a la larga detener los impactos del calentamiento global en las comunidades humanas y los ecosistemas naturales. Cuanto mayor sea la magnitud y la tasa de calentamiento, mayores son las chances para sufrir cambios realmente devastadores –y potencialmente irreversibles- en el sistema climático de la Tierra. Incluso si hoy día actuamos al reducir las emisiones de los automóviles, la generación de electricidad, el uso de la tierra y otras fuentes, veremos algún grado de calentamiento durante algún período de tiempo porque las emisiones pasadas permanecerán en la atmósfera por décadas o más.
Pero la ventana para acción efectiva se está cerrando rápidamente y actuar frente a la crisis climática requerirá compromiso e ingenuidad. Las acciones que tomemos in los próximos años determinarán el tipo de mundo que sobrevivirá.
DEBEMOS ACEPTAR EL HECHO QUE NO SÓLO ESTAMOS HACIENDO ESTO PARA NOSOTROS, SINO QUE PARA NUESTROS HIJOS, NIETOS Y GENERACIONES FUTURAS
Hemos carecido de un liderazgo mundial global y de la voluntad política para poner en práctica estas soluciones –incluso si nuestro futuro depende de ello. Pero ahora debemos insistir en que los negocios y los gobiernos de todo el mundo se junten con los individuos en tomar los pasos necesarios para hacer la tarea. Debemos ayudar a que los ciudadanos de todas partes comprendan cómo las elecciones que hacen en su vida diaria pueden hacer la diferencia y necesitamos crear los incentivos para que todos nosotros tomemos mejores decisiones.
Las fuerzas climáticas que hemos dejado sueltas son realmente enormes. Pero será maravilloso contemplar el mundo que construimos a medida que avanzamos hacia este desafío. ¡Esta es nuestra oportunidad para juntarnos y realmente lograr la diferencia, "pero debemos empezar a actuar ahora"!
¿QUÉ PODEMOS HACER?
La mayor parte de la gente no se da cuenta que la reducción de los desechos sólidos y el reciclaje ayudan a lidiar con el cambio climático global. ¿Cómo? La manufactura, distribución y uso de productos –como también el manejo de los residuos resultantes- todo ello redunda en la emisión de gases de efecto invernadero. Prevenir la producción de desechos y el reciclaje reducen los gases de efecto invernadero asociados a estas actividades mediante la reducción de las emisiones de metano, el ahorro de energía y el aumento del secuestro de carbono forestal.
Por lo tanto, hay muchas maneras en las cuales usted puede ayudar:
1) Selle y aísle térmicamente su casa.2) Calefaccione y refresque "inteligentemente".3) Reduzca, Reutilice y Recicle (las 3 Rs).4) Tenga más plantas y árboles en su patio.5) Use el agua de manera eficiente. Sea ahorrativo en el uso del agua.6) Utilice vehículos que ahorran combustible para disminuir la contaminación ambiental.7) Evite usar el automóvil siempre que pueda.8) Evite usar bolsas de plástico o de papel cuando vaya a comprar al almacén. Traiga sus propias bolsas para las compras, como las que se usan para la playa. 9) ¡Más que nada – comunique todo esto!
¡Esperemos que no sea demasiado tarde y que todavía tengamos la oportunidad de salvar nuestro planeta!
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Eva Torriente Diaz, escritora. Publica en: www.articuloz.com .Ver en: http://www.articuloz.com/medio-ambiente-articulos/about-global-warming-492821.html .