A pesar de los problemas con la energía atómica, la sociedad necesita electricidad las 24 horas del día. ¿Podemos depender del viento intermitente hasta que la energía solar tenga una buena relación costo-beneficio en el 2015?
Kristin Shrader-Frechette

Kristin Shrader-Frechette

Cinco mitos sobre la energía nuclear

Indiana / Medioambiente – La energía atómica se encuentra entre las fuentes de energía menos prácticas y más riesgosas. Los inversionistas privados se resisten a invertir en ella y tanto los expertos como el público tienen muchos cuestionamientos sobre la factibilidad de almacenar residuos radioactivos letales de manera segura durante el millón de años que se necesitan. Los reactores también son blancos irresistibles para terroristas en búsqueda de infligir daño profundo y duradero a los Estados Unidos. Los datos del propio gobierno muestran que los reactores nucleares estadounidenses tienen más de una chance sobre cinco en el transcurso de una vida, de sufrir la fusión del núcleo, y un accidente nuclear podría matar a 140.000 personas, contaminar un área del tamaño de Pennsylvania y destruir nuestros hogares, nuestra salud y el medioambiente.

Además de ser riesgosa, la energía nuclear no es capaz de satisfacer nuestras necesidades actuales y futuras de energía. A causa de las medidas de seguridad que se requieren y del tiempo que toma la construcción de una planta de energía nuclear, el gobierno dice que para el año 2050 la energía nuclear podría satisfacer, cuando mucho, el 20% de las necesidades de energía de los Estados Unidos; sin embargo, para el 2020, paneles solares y energía eólica podrían proveer al menos el 32% de la energía eléctrica de los Estados Unidos a un costo del 50% del costo de la energía nuclear. No obstante, en los últimos dos años, el actual gobierno ha destinado el grueso de los subsidios de energía pagados con dinero de los contribuyentes –un total de $ 20 mil millones- a la energía atómica. ¿Por qué? Algunos funcionarios dicen que la energía nuclear es limpia, barata, necesaria para lidiar con el cambio climático, poco probable que aumente el riesgo de proliferación nuclear, y segura.

Están equivocados en los cinco puntos. Las energías renovales son más limpias, más baratas, más adecuadas para combatir el problema del cambio climático y la proliferación nuclear y más seguras. La información del propio gobierno muestra que la energía eólica ahora cuesta la mitad que la energía nuclear; que el viento puede proporcionar mucha más energía, y más rápidamente, que la energía nuclear; y que para el año 2015, los paneles solares serán económicamente competitivos con todas las otras tecnologías energéticas convencionales. La defensa del gobierno para favorecer la energía nuclear se basa en cinco mitos. Es necesario destruir esos mitos si los Estados Unidos ha de abandonar su peligroso curso actual en materia energética.

MITO 1. LA ENERGÍA NUICLEAR ES LIMPIA

El mito de la energía nuclear limpia surge parcialmente porque algunas fuentes, como un análisis pro-energía nuclear publicado en 2003 por varios profesores del MIT califican a la energía atómica como una fuente de energía "libre de carbono". En su sitio Web, el Departamento de Energía de los Estados Unidos, que también apoya la energía nuclear, califica a la energía nuclear como "libre de contaminantes". En el mejor de los casos, estas afirmaciones son verdades a medias porque "recortan la información" sobre emisiones.

Si bien los reactores nucleares en sí no emiten gases de efecto invernadero, los reactores son sólo una parte del ciclo de nueve etapas de la energía nuclear. Este ciclo incluye la minería para obtener mineral de uranio, procesarlo para obtener el uranio, convertir el uranio en gas, enriquecerlo mediante la fabricación de pellets de combustible, generando energía, reprocesar la energía usada, almacenando el combustible usado en el reactor y transportándolo al lugar donde se almacena en forma definitiva. Dado que la mayoría de estas nueve etapas dependen de combustibles fósiles, la energía nuclear genera de esta manera al menos 33 gramos de emisiones equivalentes al carbono, para cada kilowatt/hora de energía eléctrica que se produce. (Para tener cálculos uniformes de emisiones de gases de efecto invernadero, los variados efectos de los distintos gases de efecto invernadero típicos, son convertidos en emisiones equivalentes al carbono). Por cada kilowatt/hora la energía nuclear produce sólo un séptimo de las emisiones de gases de efecto invernadero que el carbón, pero dos veces más que el viento y un poquito más que los paneles solares.

La energía nuclear es incluso menos limpia cuando se la compara con medidas de uso eficiente de energía, como las ampolletas de ahorro energético y el aumento de la aislación de las casas. Ya sea en medicina o en políticas energéticas, prevenir un problema es generalmente más barato que curarlo o solucionarlo, y la eficiencia energética es la manera más efectiva en términos de costos para resolver el problema de la reducción de gases de efecto invernadero. La información del Department of Energy muestra que un dólar invertido en programas de eficiencia energética desplaza casi seis veces más emisiones de carbono que la misma cantidad invertida en energía nuclear. Los cálculos del gobierno también muestran que los programas de eficiencia energética ahorra US$40 por cada dólar que se invierte en ellos. Es por eso que el gobierno sostiene que podría reducir el consumo de electricidad en Estados Unidos de 20 a 45%, de forma inmediata y económicamente eficiente, tan sólo mediante el uso de estrategias existentes, como establecer precio a la electricidad en función de la hora. (Fijar precios más altos para el consumo durante las horas de consumo más elevado –en términos generales de 8 A.M. a 8 P.M.- hace cambiar los horarios de consumo. Las nuevas plantas de energía se necesitan para manejar sólo la demanda más alta de electricidad).

MITO 2. LA ENERGÍA NUCLEAR ES BARATA

Lograr mayor eficiencia energética, sin embargo, también requiere terminar con el torcido sistema de subsidios a la energía nuclear financiada con impuestos que promueve el mito que la electricidad de origen nuclear es barata. Desde 1949, el gobierno estadounidense ha entregado alrededor de US$ 165 mil millones en subsidios a la energía nuclear, alrededor de US$ 5 mil millones para la energía solar y eólica juntas, y aún menos para programas de uso eficiente de energía. Todos los programas de eficiencia del gobierno –para promover el uso de automóviles de buen rendimiento de combustible, por ejemplo, o dar asistencia financiera de manera que los ciudadanos de menores ingresos puedan aislar sus casas- reciben en la actualidad un muy bajo porcentaje de fondos federales para energía.

Después de los programas de uso eficiente de energía, el viento es la manera financieramente más eficiente tanto para generar electricidad, como para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Cuesta más o menos la mitad que la energía nuclear. La única planta casi terminada en occidente que la firma francesa Areva construye actualmente en Finlandia, generará electricidad a un costo de 11 centavos por kilowatt-hora. No obstante, el Lawrence Berkeley National Laboratory, perteneciente al gobierno de los Estados Unidos calculó los costos actuales de nuevas plantas eólicas, en los últimos siete años, en 3,4 centavos por kilowatt-hora. A pesar que algunos grupos dicen que la energía nuclear no es costosa, sus declaraciones engañosas se basan en recortar la información sobre costos. El estudio del M.I.T. de 2003, por ejemplo, no incluyó ni los costos de reprocesamiento del material nuclear, ni los costos de los intereses totales sobre el capital para la construcción de una instalación nuclear, ni los costos totales del almacenaje de residuos. Cuando estas omisiones –de todas las nueve etapas del ciclo de la energía nuclear- se incluyen, los costos de la energía nuclear bordean los 11 centavos por kilowatt-hora.

La relación costo-rendimiento de las plantas eólicos explican por qué en 2006 las compañías de servicios de todo el mundo aumentaron 10 veces más capacidad eléctrica generada por el viento que nuclear. También explica por qué las fuentes de energía renovable de menor escala, como el viento y el sol, captaron US$ 56 mil millones en inversión privada, mientras la energía nuclear no captó nada. Explica por qué el viento provee el 20% de la electricidad en Dinamarca. Explica por qué, cada año en el último tiempo, Alemania, España y la India solos, incrementaron su capacidad eólica más que lo que todos los países del mundo, en conjunto, han incrementado su capacidad nuclear.

En los Estados Unidos la energía eólica proporciona hasta el 8% de la electricidad en algunos estados del medio oeste. El caso de Louis Brooks es muy ilustrativo. Recibe US$ 500 mensuales por el uso de 78 turbinas eólicas en su rancho en Texas, y además puede usar casi toda su tierra para agricultura y ganadería. La relación costo-rendimiento del viento también explica por qué en 2007 hubo inversión privada por US$ 9 mil millones en los Estados Unidos, mientras que no hubo inversión privada en energía nuclear. La energía eólica en EE.UU. ha estado creciendo en aproximadamente 3.000 megawatts por año, produciendo anualmente nueva electricidad equivalente a lo que podrían generar tres nuevos reactores nucleares. Mientras tanto, no se han construido nuevos reactores nucleares en Estados Unidos desde 1974.

¿Debieran los Estados Unidos seguir subsidiando la energía nuclear de manera tan fuerte? O, como dice el distinguido físico Amory Lovins, ¿está la industria nuclear muriendo de un "incurable ataque de las fuerzas del mercado"? Standard and Poor’s la compañía de evaluación de inversiones castiga la clasificación de cualquier servicio que requiere una planta nuclear. Sostiene que incluso los subsidios no son capaces de favorecer la inversión en energía nuclear. Recientemente la revista Forbes llamó la inversión en energía nuclear "el desastre gerencial más grande en la historia de los negocios", algo que sólo los "ciegos" o los que están "sesgados".

MITO 3. LA ENERGÍA NUCLEAR ES NECESARIA PARA MANEJAR EL CAMBIO CLIMÁTICO

Las investigaciones del gobierno, la industria y las universidades, como el que hizo recientemente la Universidad de Princeton, concuerdan en que las turbinas eólicas y los paneles solares son ya una realidad en escala industrial y podrían proveer un tercio de las necesidades de electricidad que los Estados Unidos hacia el 2020 y la mayor parte de las necesidades de electricidad para el año 2050 –no solamente el 20% de lo que es posible obtener de la energía nuclear para el año 2050. El Departamento de Energía dice que el viento de sólo tres estados (Kansas, North Dakota y Texas) podría proveer toda la electricidad necesaria en los Estados Unidos y la de 20 estados podría proveer casi el triple de esas necesidades. Para el 2015, de acuerdo al Departamento de Energía, los paneles solares van a ser competitivos con todas las tecnologías convencionales y tendrá un costo de entre 5 y 10 centavos por kilowatt-hora. Tanto Shell Oil como otras petroleras concuerdan. Todas están invirtiendo fuertemente en energía eólica y solar.

Desde una perspectiva económica, la energía nuclear no es eficiente para manejar el problema del cambio climático, porque los dólares usados en una energía como la nuclear que es más cara y contribuye con mayores niveles de emisiones, no pueden usarse para energías renovables de menor costo y menores emisiones. Además, la energía nuclear no es sustentable. En vista de la disminución en el abastecimiento de uranio, para el año 2050 los reactores nucleares deberán comenzar a usar mineral de uranio de baja ley cuyas emisiones de gases de efecto invernadero serían prácticamente iguales a las del gas natural. Además, dado que los Estados Unidos importan casi todo el uranio que requiere, continuar con la energía nuclear eterniza el patrón de dependencia de fuentes externas para suplir las necesidades internas de energía.

MITO 4. LA ENERGÍA NUCLEAR NO AUMENTARÁ LA PROLIFERACIÓN DE ARMAS

Seguir buscando energía nuclear perpetúa el mito que aumentar la energía atómica, y por ende el enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento de combustible gastado, no aumentará el terrorismo ni la proliferación de armamento nuclear. Este mito ha sido desvirtuado tanto por la Agencia Internacional de Energía Atómica como por la U.S. Office of Technology Assessment (Departamento estadounidense de Asesoría Tecnológica). Más plantas nucleares significan más material para armamento, lo que significa más blancos, lo que significa un mayor riesgo de ataques terroristas y proliferación. El gobierno admite que Al-Qaeda ya tiene a los reactores estadounidenses en la mira, ninguno de los cuales podría soportar un ataque dirigido desde un avión grande. Un ataque de esas características, advierte la U.S. National Academy of Sciences (Academia nacional de ciencias), podría causar muertes a una distancia de 500 millas y destrucción diez veces peor que la causada por el accidente nuclear de Chernobyl en 1986.

La energía nuclear aumenta el riesgo de proliferación de armas porque la misma tecnología que se usa para el uso civil de energía nuclear también se puede usar para armamentos, como ilustra los casos de India, Irán, Irak, Corea del Norte y Pakistán. Tal como dijo el ganador sueco del Premio Nobel, Hannes Alven "el átomo militar y el átomo civil son hermanos siameses". Pero si el mundo no siguiera construyendo plantas de energía nuclear, los ingredientes para las bombas serían más difíciles de obtener, más conspicuos y con mayor costo político si se descubriera a los países tratando de obtenerlos. Sus motivos para procurarse materiales nucleares quedarían desenmascarados como militares y no civiles.

MITO 5. LA ENERGÍA NUCLEAR ES SEGURA

Partidarios de la energía nuclear, como Patrick Moore, co-fundador de Greenpeace, y Steve Berry, quien antes fue consultor del Argonne National Laboratory, dicen que los nuevos reactores serán más seguros que los actuales –" prueba de fusión". Estas afirmaciones también son mitos. Incluso en estudio sobre energías de 2003 del M.I.T. predijo que triplicar los reactores nucleares civiles conduciría a casi cuatro accidentes de fusión de núcleo. El Sandia National Laboratory del gobierno calcula que un accidente nuclear podría causar bajas similares a las de Hiroshima o Nagasaki: 140.000 muertes. Si las plantas de energía nuclear son tan seguras como sus defensores proclaman, ¿por qué las instalaciones necesitan una ley como la Price-Anderson Act que los asegura contra un 98% de riesgo de accidente nuclear y transfiere estos riesgos al público? Todos los servicios estadounidenses se rehusaron a generar energía atómica hasta que el gobierno estableció este límite de riesgo. ¿Por qué los que necesitan esta protección de riesgo nuclear son las instalaciones y no los contribuyentes?

Otro problema radical en los desechos altamente radioactivos que deben ser protegidos "a perpetuidad", como dice la U.S. National Academy of Sciences. No obstante, el Department of Energy ya ha admitido que si se almacenan residuos nucleares en Yucca Mountain, Nevada, como se ha propuesto, las generaciones futuras no podrían cumplir con los estándares de radiación existentes. Como resultado de ello, la propuesta del actual gobierno es permitir futuras emanaciones de residuos radioactivos almacenados en Yucca Mountain siempre y cuando no causen cáncer fatal en más de una persona al año, de cada 70 personas expuestas a la radiación. Estos riesgos de cáncer son particularmente altos por que Yucca Mountain es geológicamente muy inestable. Las instalaciones de residuos nucleares podrían verse afectadas por actividad volcánica o sísmica. Desde 1976, han ocurrido más de 600 eventos sísmicos de magnitudes superiores a 2 en la escala de Richter en un radio de 50 millas de Yucca Mountain. En 1992, a sólo 12 millas del lugar, un terremoto (5.6 en la escala Richter) dañó las construcciones del Department of Energy. En el último millón de años han ocurrido ocho erupciones volcánicas dentro de 31 millas del lugar. Estos datos sugieren que Alvin Weinberg tenía razón. Hace cuatro décadas, el entonces director de Oak Ridge National Laboratory advirtió que los desechos nucleares obligan a la sociedad a hacer un pacto como el de Fausto con el demonio. A cambio de los beneficios militares y energéticos presentes provenientes de la energía nuclear, esta generación debe vender la seguridad de las generaciones futuras.

Sin embargo, el D.O.E. predice que habrá daño incluso para esta generación. El departamento dice que si 70.000 toneladas de los residuos existentes en los Estados Unidos son enviados a Yucca Mountain, la transferencia requeriría 24 años de docenas de embarques diarios en tren o camión. Asumiendo una baja tasa de accidentes y descontando la posibilidad de ataques terroristas contra estos cargamentos mortales, el D.O.E. declara que este traslado de desechos radioactivos probablemente conduciría a entre 50 y 310 accidentes. De acuerdo con el D.O.E., cada uno de estos accidentes podría contaminar 42 millas cuadradas, y cada uno requeriría una limpieza que tomaría 462 días a un costo de US$ 620 millones, sin contar gastos médicos. ¿Es posible conservar cientos de miles de cargamentos de material letal que generalmente no está resguardado, de manera segura? Los estados no lo creen posible y por lo tanto han prohibido el traslado hacia Yucca Mountain por sus fronteras. Una mejor alternativa son las bodegas en los sitios de los mismos reactores, donde el material puede ser resguardado de ataques terroristas en bunkers "endurecidos".

¿ADÓNDE NOS DIRIGIMOS DESDE ACÁ?

Si la energía atómica es realmente tan riesgosa y cara, ¿por qué los Estados Unidos empezó a usarla y a subsidiarla tan fuertemente? Tal como revelan los documentos del U.S. Atomic Energy Agency, los EE.UU. empezaron a desarrollar energía nuclear por la misma razón que lo hicieron otros países. Quería material nuclear lo suficientemente puro para el armamento de su programa militar. Pero hoy en día los Estados Unidos tiene material suficiente para ello. ¿Cómo se explica que continúen los subsidios? Ciertamente no es el mercado. La revista The Economist (7/7/05) recientemente publicó que durante décadas, los banqueros de Nueva York y Londres han rechazado préstamos para las industrias nucleares. Advirtiendo que los costos, peligros y el almacenamiento de residuos nucleares hacen de la energía atómica algo "extremadamente riesgoso", The Economist afirma que la industria ahora le está pidiendo a los contribuyentes que hagan lo que el mercado no hace: invertir en energía nuclear. ¿Cuál fue la explicación de The Economist para el subsidio anti-económico estadounidense que asciende a US$ 20 mil millones para el período 2005-07? Apuntó a las contribuciones de la industria nuclear a la campaña.

A pesar de los problemas con la energía atómica, la sociedad necesita electricidad las 24 horas del día. ¿Podemos depender del viento intermitente hasta que la energía solar tenga una buena relación costo-beneficio en el 2015? Incluso el Department of Energy dice que sí. El viento puede proveer hasta un 20% de la electricidad, usando la malla eléctrica como respaldo, tal como lo hacen las plantas nucleares cuando cierran para reabastecimiento, mantención o fugas. El viento puede cubrir hasta el 100% de las necesidades de electricidad usando turbinas "distribuidas" colocadas sobre en un vasto territorio –porque el viento siempre está soplando en alguna parte, especialmente mar afuera. Muchas fuentes de energía renovable son seguras y baratas y casi no producen daño a la población y al medioambiente. ¿Por qué el actual gobierno de los Estados Unidos le da prácticamente todo su apoyo a una alternativa nuclear más costosa y riesgosa?


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Kristin Shrader-Frechette enseña ciencias biológicas y filosofía en University of Notre Dame. Su ultimo libro, Taking Action, Saving Lives: Our Duties to Protect Environmental and Public Health (Oxford University Press, 2007), ha sido nominado para el National Book Award. Vea esta publicación en el sitio Web: www.americamagazine.org .


 
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