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Un nuevo libro contribuye para que Brasil avance en la consolidación del respecto a los Derechos Humanos, sin miedo de conocer su historia reciente de tortura y violencia
Urariano Mota
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Urariano Mota
Derecho a la memoria
San Pablo - Hace poco, al intentar escribir estas líneas, yo no sabía por dónde comenzar. Confieso que aún no lo sé. Son ideas distintas que vienen al encuentro de este punto. Éstas vienen desordenadas, todas a clamar y a reclamar su urgencia. Acompañen, por favor, la encrucijada en que me encuentro. El libro
Derecho a la memoria y a la verdad es un libro grande, con 500 páginas, en las dimensiones 23 x 30 centímetros. Es un libro incómodo, que no puede ser llevado como una novela para lectura en un viaje. Por sus dimensiones físicas, es un libro que solamente permite ser conducido como un escudo, como un símbolo de orgullo, para ser ostentado en las plazas y en los autobuses. Eso porque todos preguntarán cuando estemos con él: ¿qué libro raro y grande es ese que este tipo tiene? Así, somos llevados a su lectura en un rincón, puesto en sosiego, con un minuto de silencio, con varios minutos de silencio, de aquel silencio que albergamos en el espíritu, porque siendo inmune a los ruidos exteriores se camina sobre aguas de las más grandes tormentas. Acompañen este paso, por favor. Comparto con ustedes el comienzo de la Presentación del libro: "Este libro informe tiene como objetivo contribuir para que Brasil avance en la consolidación del respecto de los Derechos Humanos, sin miedo de conocer su historia reciente. La violencia, que aún hoy atemoriza al país como amenaza al impulso de crecimiento y de inclusión social en curso, fija raíces en nuestro pasado esclavista y paga tributo a las dos dictaduras del siglo XX. Poner luz en el período de sombras y abrir todas las informaciones sobre violaciones de los Derechos Humanos ocurridas en el último ciclo dictatorial son imperativos urgentes de una nación que reivindica, con legitimidad, nuevo status en el escenario internacional y en los mecanismos dirigentes de ONU. Al registrar para los anales de la historia y divulgar el trabajo realizado por la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos a lo largo de 11 años, esta publicación representa un nuevo paso en un recorrido de cuatro décadas".
Derecho a la memoria y a la verdad es un libro más grande aún por otros motivos. Cosa jamás vista en Brasil, y muy rara en todo el mundo, ese libro puede generar una crisis militar en un gobierno elegido y legitimado por la mayoría del pueblo. Para ser más preciso, él ya ha provocado una crisis militar. El Comandante del Ejército general Enzo Martins Peri, un oficial graduado en los años de Guerra Fría, como todo el alto mando de generales cuatro estrellas, divulgó la siguiente nota oficial dos días después del libro llegar al público: "1. Reuní el Alto Mando del Ejército, en Brasilia, el 31 de agosto de 2007, para tratar asuntos de interés de la Fuerza y de hechos recientemente divulgados por la prensa. Con su concordancia unánime, decidí reafirmar que: - el Ejército Brasileño, dirigido para sus misiones constitucionales, conquistó los más elevados índices de confianza y de credibilidad junto al pueblo brasileño: - los Comandantes, en todos los niveles, siempre enseñaron en nuestros cuarteles los valores de la jerarquía, de la disciplina y de la lealtad, los cuales han sido ejemplo como orientadores de la acción permanente de la Fuerza; - la Ley de Amnistía, por ser parámetro de conciliación, produjo la indispensable armonía de toda la sociedad, incluso porque sucesos históricos tienen diferentes interpretaciones, dependiendo de la mirada de sus protagonistas. Ponerla en evidencia conlleva en retroceso a la paz y a la armonía nacional ya logradas. 2. Reitero a mis subordinados que: - no hay Ejércitos distintos. A lo largo de la Historia, hemos sido siempre el mismo Ejército de Caxias, referencia en términos de ética y de moral, alineado con los legítimos anhelos de la sociedad brasileña; - estamos dirigidos hacia el futuro y seguimos trabajando, incesantemente, por la construcción de un Brasil más justo, más fraterno y más próspero". Aparte del lapso de la nota, que considera el volver a la paz una cosa mala, negativa, y esa no debe haber sido la intención del Comandante; aparte de la visión que juzga ser el Ejército una institución contraria a los cambios de la historia, al menos en el período de Caxias a 2007, importa más resaltar lo que ha originado ese comunicado. Podría haber sido dicho que él no se refiere al libro, sino a las circunstancias que rodean y rodearon su lanzamiento. O sea, él se refiere a la solemnidad oficial, con discursos del Presidente y del Ministro de la Defensa, que en una manifestación clara de autoridad avisó que protestas individuales recibirían una respuesta a la altura. ¿Pero, qué quiere decir eso? Que el Ejército puede fingir que nada hubo en Brasil de la dictadura, si un libro sobre ese período es lanzado en silencio. O, no seamos despóticos, concedamos el contradictorio: ¿eso quiere decir que los mandos militares soportan, en el límite de la paciencia y de la disciplina, todo lo que los ex terroristas escriban sobre los crímenes según la propia versión criminal, pero con la condición de portarse como subversivos regenerados, sin apoyo oficial? ¡Ah! Bueno, es eso: viviríamos entonces en una democracia bajo tutela, donde los mandos fingen que no tienen poder político, como si fueran padres benevolentes. Los niños, los chicos son el poder civil, la República, el Presidente, los Ministros, el Congreso, la Justicia, las instituciones de mentira, de papel. Pero, atención, ojo: el látigo y los hierros están guardados. Cuidado, no despierten a estas bestias. "No estamos muertos. Muertos fueron los suyos", quieren decir. Esto es: el libro y su repercusión indican un síntoma de los límites de la democracia que vivimos en Brasil. El acuerdo sin minuciosidad, de la concesión de la Amnistía, sin repercusión criminal para el terror de Estado puede ser tolerado. Pero no digan nunca que son criminosos quienes torturaron y asesinaron ciudadanos desarmados. No cobren punición para los terroristas pagos con el dinero público, porque, al final, "todos fuimos amnistiados: los terroristas -ustedes- y los patriotas, nosotros, los servidores del orden". Si esa amnistía es modificada, ah, el cielo se cae. Y no sólo el de cuatro estrellas. Pero, si perdonan el paréntesis anterior, ¿lo que de hecho exhibe e informa la provocación, es esa provocación rara y emocionante llamada
Derecho a la memoria y a la libertad? Desde un punto de vista frío, y aquí habla un narrador que vio a un hombre concentrarse sobre sus páginas, este es un libro que no se lee sin un estremecimiento. Es imposible leerlo sin estremecimientos. El libro es como una reconducción a un mundo que se revela contra la mediocridad, contra todo lo que es mezquino y pequeño. Aquel hombre que yo vi recorría sus páginas como el lector de
Crimen y Castigo en el clímax del asesinato de las viejas usureras. Sus manos temblaban, yo vi. Él no me dijo nada, pero su movimiento insinuaba que él estaba poseído de un temblor en el alma, porque allí, en aquellas páginas amarillas, quien lee sus letras lee el destino de hombres, quien lee aquellas líneas lee la lucha de una generación. Y, la cosa más interesante, este es un libro sin autor. A lo mejor, es un libro de autores, de muchos autores, un registro de vidas reunidas como en una colección de prontuarios policíacos. Sus perfiles salen de las páginas de los procesos y pocas veces se han visto procesos tan antiprocesos. Son hombres y mujeres, son jóvenes y casi niños, son viejos, malditos y maldecidos por el dolor en la conciencia. Son renegados que se matan. Son hombres que se volvieron seres desequilibrados, son personas, en fin, en condiciones límite.
“Maria Auxiliadora Lara Barcellos (1945-1976)Maria das Dores se lanzó en las líneas de un tren en la estación del metro Charlottenburg, en Berlín... había sido detenida 7 años antes. Nunca más ha conseguido recuperarse plenamente de las profundas marcas psíquicas dejadas por las crueldades y violencia de todo tipo a las que fue sometida. Durante el exilio registró en un texto... ´Fueron interminables los días de Sodoma. Me pisaron, me escupieron, me desgarraron en mil pedazos. Me violaron en los rincones más íntimos. Fue un tiempo sin sonrisas. Un tiempo de escarmientos, de gritos sofocados, de grito en la oscuridad´...
Nilda Carvalho Cunha (1954-1971)Su detención es confirmada en el informe de la Operación Pajuçara, desencadenada para capturar o eliminar a Lamarca y su grupo. Fue liberada al inicio de noviembre, profundamente debilitada a consecuencia de las torturas sufridas y murió en el 14 de noviembre, con síntomas de ceguera y asfixia. Nilda recién completaba 17 años cuando fue detenida... ´¿Tú ya has oído hablar de Fleury? Nilda se puso pálida, perdía el control ante aquel hombre corpulento. - Mira, mi hija, tú me vas a contar todo, porque otros más viejos que tú ya me lo contaron. - Pero yo no sé quién es usted. - Yo maté a Marighella. Voy a acabar con su belleza- y le tocaba el rostro...
Odijas Carvalho de Souza (1945-1971)Odijas fue llevado al Hospital de la Policía Militar de Pernambuco en estado de coma, muriendo dos días después, a los 25 años... ´El día 30 de enero de 1971 fui despertado temprano por un gran movimiento. Alrededor de las 7 horas, Odijas pasó por la celda, conducido por policías. A pesar de la existencia de la puerta de madera aislando la sala del pasillo, llegaban hasta nosotros los gritos de Odijas, los ruidos de los golpes y de las preguntas cada vez más histéricas de los verdugos. Durante ese período, Odijas fue llevado algunas veces al baño, puesto bajo la ducha para en seguida volver al suplicio. En una de esas veces él llegó hasta mi celda y me pidió unos pantalones prestados, porque la parte posterior de sus muslos estaba en carne viva. Los verdugos animalizados se excitaban aún más, redoblando los golpes exactamente allí". Como notan, difícil es mantener la serenidad, la frialdad, un aire apolíneo, razonable, sensato, ante ese mundo que se encuentra inmerso, pero jamás superado, muerto, vencido. Yo, que no sabía cómo comenzar, confieso que tampoco sé cómo poner fin a estas líneas. Yo ya había escrito notas, reflexiones, cosas más sociológicas, dignas de tesis, que ilusionan a toda la gente, que puede tomarnos como un ser culto, inteligente, sabio, espirituoso. Basta de falsedad, porque," - ¿ Tu nombre completo es Mário Alves de Souza Vieira?- Ustedes ya lo saben. - ¿Tú eres el secretario general del comité central del PCBR? - Ustedes ya lo saben. - ¿Será que tú quieres ser un héroe?... Horas de apaleamientos con palos de caucho, "pau-de-arara", choques eléctricos, ahogamientos. Mário rehusó dar la más mínima información y, en aquella vivencia de la agonía, aún extravasó el temperamento a través de respuestas desafiantes y sarcásticas. Impotentes para quebrar la voluntad de un hombre de físico débil, los verdugos lo empalaron usando un palo hecho de madera con estrías de acero. La perforación de los intestinos y, probablemente, de la úlcera duodenal, que soportaba hacía años, debió haber provocado hemorragia interna".Es terrible que la importancia de un libro, que la importancia de la palabra escribita, ocurra en relatos tan crueles. Pero la realidad no se elige. Quien toca ese libro, toca destinos.
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Urariano MotaColabora con el periódico La Insignia desde Brasil .