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El término socialismo evoca en América Latina el deseo de vivir en equidad y justicia, en libertad y plena democracia. Socialismo es evitar que la economía sea una máquina de muerte y la democracia un bien exquisito del que sólo disfrutan algunos.
Arturo Peraza, S.J.
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Caracas /
Política – Varios gobiernos en América Latina vienen impulsando modelos socioeconómicos y políticos que se califican de socialistas, con el apoyo favorable de una buena parte de la población de sus países. Los movimientos de izquierda en la región han reencontrado en el socialismo un referente ideológico que ha servido para agregar viejas y nuevas reivindicaciones. Un socialismo que pretende concebirse como alternativo tanto a las formas de dominación capitalista como a las experiencias históricas de los socialismos bolcheviques y orientales, incorporando las novedades propias de la nueva época emergente y las tradiciones republicanas y democráticas fortalecidas en los procesos políticos de las últimas décadas. La aspiración a la construcción del socialismo ha cobrado un nuevo impulso en la región.
SOCIALISMO PROPUESTO
Este socialismo que se pretende como alternativo se ha bautizado a sí mismo como socialismo del siglo XXI, para remarcar precisamente su novedad. Por ello se ha ofrecido como una propuesta superadora del dogmatismo ideológico y el burocratismo estatista. Se expone como una corriente ideológica que quiere privar la discusión colectiva y democrática, que incluye diversas corrientes, y que es atrevida para innovar y buscar.
El proceso político que se propone como camino o tránsito a esta etapa de la vida de nuestros pueblos es la revolución en democracia, a través de una amplia participación social en la vida pública que favorezca la democratización efectiva del poder. Se invoca el ejercicio permanente de la soberanía popular y la legitimación política a través de los procesos constituyentes.
Evidentemente que los procesos seguidos en cada país tienen su propio derrotero y peculiaridades. Pero en general, podríamos decir que todas las proclamas hablan del nuevo socialismo como un modelo democrático, jurídicamente sustentado en el reconocimiento de los derechos humanos. Se reivindica el deseo de construir caminos propios y originales, a la altura de los tiempos que vivimos, reconociendo nuestro carácter pluriétnico, afirmando la soberanía nacional y los procesos de integración latinoamericana.
Desde esta perspectiva, cabe un sano optimismo y no se puede sino saludar con entusiasmo este espíritu de cambio y transformación que ha movilizado a millones de latinoamericanos.
Una primera aproximación más en detalle indica claramente que al interior de este proceso hay claras diferencias, llegándose al caso de que prácticamente en cada país en donde las izquierdas han desplazado las antiguas hegemonías políticas se está construyendo una versión propia del socialismo, a veces incluso prescindiendo del término. En donde se encuentran más semejanzas es en algunos países del ALBA (Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua). Especialmente en este grupo, excluyendo a Cuba, se ha adoptado el término de socialismo del siglo XXI, siendo el modelo venezolano el que ha venido sirviendo de referente fundamental.
LA BÚSQUEDA NECESARIA
Intentar construir mundos nuevos es el sentido principal de la política, siempre que lo hagamos humanamente, a la altura de los tiempos, aprendiendo las lecciones del pasado, sin gríngolas ideológicas. El término socialismo evoca en América Latina el deseo de vivir en equidad y justicia, en libertad y plena democracia. Socialismo es evitar que la economía sea una máquina de muerte y la democracia un bien exquisito del que sólo disfrutan algunos. Desearíamos un socialismo del siglo XXI que se proponga como aventura intelectual, desafiante, ajustada a las exigencias del presente y futuro previsible. Empeñarse en repetir fórmulas pasadas, impuestas desde arriba, es en el fondo meter gato por libre, es decir, un nuevo proyecto de dominación y no el proyecto de liberación proclamado.
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Arturo Peraza, S.J. director revista SIC de Venezuela. Este artículo editorial de revista SIC puede buscarse en la propia revista, http://gumilla.org.ve